Volar

No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible
- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!

Espantapájaros (fragmento), Oliverio Girondo (1891-1967).

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2 comments

  1. Los escépticos y los optimistas se miran siempre de reojo.
    Son desconfiados de nacimiento.
    Los escépticos se burlan de los demás y de sí mismos. Se aburren de creer y no echan de menos las ausencias.
    Los optimistas vencen al tedio y a la fiebre. Apreden del ayer y no lo borran. Conocen y reconocen que vendrá algo mejor y desde ya preparan la bienvenida.
    Los escépticos van y vienen sin nada. Y lo que es peor, sin nadie. Abrazan al pesimismo como único consuelo. Inventan una tristeza sin lágrimas, dura como una mueca.
    Los optimistas se entienden con el río y con el cielo que lleva en su corriente. Saben que allí navega la tutela más leal, más respetable, y asumen el alma como agua.
    Los escépticos son apenas mendigos, y el tiempo que transcurre les deja su limosna. No logran escapar del viejo laberinto y reciben mensajes que son indescifrables.
    Los optimistas en cambio guardan a menudo algo de gloria, que no es siempre la de hoy ni la de antes. Hacen un nudo con las certidumbres y llenan su bolsillo de poesía.

    (Vivir adrede)

    y tu que eres? creo que yo soy escéptica y optimista a la vez….como todos seguramente
    un beso

  2. Yo soy… optimista cuando me levanto y escéptico cuando me duermo.
    En ocasiones al revez.

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