Mar 3, 2008
Pasado y Razón
En ocasiones evocamos al pasado como un tiempo mejor (y a veces sin haberlo vivido). Buscamos con cierto romanticismo en nuestra historia con la intención de encontrar un refugio y/o justificación para nuestro presente, sin embargo; actuamos repitiendo los mismos esquemas, los mismos errores; producto de nulo análisis y aprendizaje de las experiencia vividas.
Idealizamos. Como aquellos que ven en las culturas prehispánicas solo perfección (mutilada brutalmente por el hombre blanco), olvidando por completo los fuertes dogmas que prevalecían manteniéndolos presas del fanatismo. O aquellos que ven en la figura del Ernesto Guevara al eterno revolucionario/soñador que solo buscaba la igualdad del ser humano, ignorando por completo que fue el responsable directo del asesinato de inocentes por no comulgar con sus ideas.
Los eventos de nuestra vida, de nuestro pasado; tendemos a idealizarlos de la misma manera, olvidando que nunca existe una completa comunión de factores para determinar que todo se encuentra: perfecto, o de haber existido; lo cierto es que no podemos mantener esos factores de forma perpetua.
Mirar al pasado con el solo fin de encontrar un escape, sin recoger los aciertos y sobretodo señalar los errores con el propósito de mejorar; es un acto de completa pérdida de tiempo que solo se cimienta en la nostalgia, el romanticismo y la necedad del pensamiento.
El pasado no es un lugar donde habitar, sino lugar donde reflexionar y el presente es donde sus enseñanzas debemos aplicar (aplausos).
Bien dicen que El tiempo dulcifica los recuerdos.
“La vida es Hoy”