Desencajado vagaba con una sola esperanza, esa misma esperanza que ahora impulsaba su existencia; encontrarse con aquella figura que un día en medio de la multitud le resulto tan familiar.
This entry was posted
on Martes, Junio 3rd, 2008 at 10:20 pm and is filed under Nada.
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.
You can leave a response, or trackback from your own site.