I don’t wanna be adored…
Martes, Julio 1st, 2008Y al final, nada fue suficiente.
No mas palabras, no mas letras… al menos por ahora.
Y al final, nada fue suficiente.
No mas palabras, no mas letras… al menos por ahora.
Convertirme en aire, mezclarme con las partículas que flotan libres; mecerme entre las copas de los arboles, jugar con los cometas y ocasionalmente levantar el vestido de alguna chica.
Diluirme con las gotas pasajeras de lluvia, evaporarme y dispersarme en el mundo, mojar la ropa que han puesto al sol a secar y perseguir a la gente ocupada que no se puede empapar.
Explotar, transformarme en un rayo de luz para recorrer el infinito y ocasionalmente iluminar el rostro despreocupado de una siesta de medio día.
Desvanecerme.
Nos valuamos en cifras, cuanto mayor sea nuestra numero mas valemos o al menos eso dicta la lógica del mundo humano. Es curioso como dicha afirmación la aplicamos en todos los ámbitos de nuestra vida, es curioso y gracioso; una gracia que raya en la pena ajena.
Buscamos destacar en la escuela por nuestra calificación, para demostrar que somos mejores; también en el trabajo con nuestro sueldo para que confirmarle al mundo nuestro valor. Pero donde más cómico me resulta y absurdo, el ego numérico; es en Internet. Es interesante ver como algunas personas basan su estima en el número de visitas que recibe su página, el número de comentarios que dejan en su fotolog, el número de contactos que tiene en el msn, el número de correos que recibe; etc.
Para mi resulta evidente que todo lo anterior tiene un origen en nuestra primitiva naturaleza, competimos con la intención de lograr la mejor pareja para perpetuar la especie. Si, lo sé; suena demasiado simplista mi argumento pero honestamente, no me canso de ver; que a pesar de jactarnos de ser un especie inteligente y evolucionada; seguimos atados a nuestro instinto que nos hacen llegar a estos extremos un tanto jocosos.
Obviamente existen personas que se encuentran exentas de dicho hábito y no tratan de cuantificarse en una forma tan absurda.
¡Ah, sí! A pesar de lo anterior no deja de ser también estúpido valuarnos por otros factores como dinero, parejas, pedas o cosas similares. Aun así creo que esto es un tanto mas lógico desde la óptica humana, ya que representa un valor agregado para el individuo frente a los demas miembros de su genero en la competencia por aparearse (sin persignarse chamacos, es la ley natural y nuestra finalidad; perpetuar la especie).
[Mode Cursi On]Creo que para lograr un mundo en armonia, un paso importante para nosotros como especie es entender que lo verdaderamente importante, son nuestras cualidades internas y las acciones que realizamos diariamente; eso dicta la valía de una persona y eso para nuestro avanzada inteligencia aun resulta imposible de medir. [Mode Cursi Off]
¿Cuánto valgo? Sencillo, soy invaluable; la perfección no se cuantifica (solo se admira).
Tengo cierta conciencia de la muerte, aunque es un tema tabú para mucha gente; para mi no existe miedo o problema hablar sobre ella. Tengo presente su existencia y la acepto como una fase inevitable de nuestra existencia.
Estoy cociente que el día que la muerte llega a nosotros y nos arranca a un ser querido, la pena que sentimos no es producto de la tristeza provocada por la ausencia de la persona; sino mas bien es producto de la ausencia de esa persona en nuestras vidas. Lloramos lo que significa la persona para nosotros, lo que significa su ausencia en nuestra vida; nos lloramos a nosotros y lo que perdemos.
Hace unos días, nos dieron la noticia de que un amigo de la familia falleció y lo hicieron de la forma incorrecta de dar las noticias; pero a pesar de ello no me inmute, en mi; no causo nada la noticia, la acepte enseguida. Eso extraño a mi familia, sencillamente esta es la razón; sin importar la edad que se tenga, sin importar los planes, sin importar nada; la muerte llega en el momento que nos corresponde y no podemos escapar de ella.
A la muerte se le mira con respeto, pero sin temor; cuando estamos consientes que es una simple fase. Reconozco que el día en que aleje de mí algún ser importante en mi vida le llorare, pero le llorare sabiendo que lloro por lo que yo pierdo.
Tener conciencia de la muerte en ocasiones es el mejor pretexto para hacer tantas cosas, para no detenerme antes de que ella llegue y para siempre decir aquello que podría ser tarde algún dia expresar.
Para morir nacimos y en lo que llega a nosotros, no hay mas que vivir.
Contrario a lo que llegue pensar, hay ciertas cosas que no he aprendido aun y solo por simple necedad. Me cuesta tanto trabajo aprenderlas, ya que aceptarlas implica olvidar ciertos dogmas que en mi vida prevalecían (o prevalecen).
Me aferro a mis dogmas, porque son mejores que la verdad o al menos un poco más sencillo de mantener, de creer. Pero ahora que me di cuenta, que repito algunos errores a causa de las lecciones no aprendidas, no habrá mas camino que aprender.
Estaré derrotado el día que deje de luchar, que me rinda a las circunstancias sin ni siquiera haber peleado contra ellas y sé muy bien que he de caer algunas veces; pero también sé que siempre me volveré a levantar, algunas ocasiones me costara mucha más fuerza que otras y me parecerá imposible continuar; pero siempre seguiré adelante aunque sea por inercia.
He redescubierto que a los amigos siempre los tendré conmigo, no es algo que no supiera; simplemente lo había olvidado. Me termine creyendo el cuento de que soy ese tipo tan alejado de todos, tan distinto; y sin darme cuenta eso me ha acercado a excelentes personas.
Sigo siendo un obstinado, no dejare de arriesgar sin importar que todos los pronósticos estén en mi contra; lo repetiré una y otra vez; no como un acto de idiotez sino como una muestra de vida.
De nuevo me arriesgo, si de nuevo caigo; me levanto, si me cuesta trabajo tengo buenos amigos y si lo repito aprendiendo de los errores cometidos, jamás estaré derrotado.
Sin riesgo no hay vida, sin lucha no hay victoria.