Aquí se termino todo lo que debió ser, lo que imagine o llegue a soñar; aquello que alguna vez pretendí ser o crear. Basta de historias inconclusas de las cuales he olvidado la trama o razón por las que aparecieron, de mis letras necias y repetitivas; de fantasía personal llena de demonios y pesadillas.
El tiempo ha llegado, desde hace tiempo; desde que todo empezó. Justo como nosotros, el inicio es la sentencia final.
Tres años ha existido mi blog, se convirtió en un espacio mutilado, sin forma; sin rumbo. Que solo puede ser completamente comprendido por mí, y al menos esa fue la intención inicial; es bueno saber que en algo he cumplido. Pero creo en intentarlo una vez más, en cambiar y buscar alguna dirección; mientras existo y exista nada podrá impedírmelo.
Prometer escribir o no ponerme monotemático, creo será mejor ahorrarme todo eso. Igual esta entrada no sirve de nada, simple escusa para tres años y sin certeza de si llegara uno más, varios mas o el final.