Me es complicado cerrar ciclos, incluso dicen que solo construyo espirales porque pretendo cerrarlos y rara vez sucede. Por esa razón desde hace tiempo cargo conmigo demasiadas cosas, es difícil avanzar así; llevando consigo demasiados lastres.
En su momento no me percataba de ello, para mi simplemente era algo que no podía concluir; porque necesitaba de cada una de esas cosas o al menos eso creía. La realidad es que muchas situaciones de nuestra vida, tiene su momento; intentar postergarlo solo produce un enorme cansancio.
Ahora lo sé o lo acepto, hoy se han cerrado muchos ciclos para mí; simplemente porque deje de esforzarme por mantenerlos. Porque decidí no elegir más y permitir que las cosas fluyeran sin intentar influir o esforzarme por ellas, al menos en aquellas que me acompañaban desde hace mucho tiempo.
De esta manera trascurrió este año, entre la agonía de ciclos y mi necesidad/necedad de mantener mi mundo en control; de preservarlo. Las cosas son muy distintas, no son productos de una revelación o de una necesidad de trasformación, son producto de una evolución natural. Al dejar de esforzarme por aquello que no debía, mi vida tomo un rumbo distinto.
Hoy aquello que creí necesario incluso me resulta difícil de recordar, aquello que creía complicado es parte de mi realidad. Este año me dejo muchas cosas y a cambio tomo otras tantas, buenas y malas; siempre es así.
Este año termina, mi vida es muy distinta aunque yo sigo siendo el mismo; es muy poco tiempo para cambiar y soy demasiado necio. 2009 fue un buen año y veo con optimismo mi futuro, como no lo había visto desde hace tiempo; quizás después de todo he cambiado un poco. Al menos, solo un poco.